¿Qué es un analgésico?
Un analgésico es un fármaco que se usa para aliviar el dolor. Existen dos categorías fundamentales para agruparlos: La primera es la de los antiinflamatorios no esteroideos (AINEs), ampliamente usados para tratar la inflamación y la fiebre, y la segunda la que abarca los fármacos que son analgésicos pero que no combaten la inflamación.
Contraindicaciones
La gran mayoría de las personas no presentará complicaciones por el uso de AINEs de manera ocasional, pero estos medicamentos sí tienen contraindicaciones, que se acentúan cuando la persona que los consume tiene ciertas características: Si es mayor de 65 años, está usando anticoagulantes, es diabética o sufre de úlcera péptica puede presentar efectos secundarios como irritaciones en el tracto gastrointestinal, que se acentuarán si el consumo de AINEs es muy prolongado en el tiempo o en dosis muy altas.
Automedicación
La automedicación es un hábito que, cuando se trata del dolor, es casi un reflejo en la vida cotidiana. No debemos olvidar nunca que a pesar que no necesitemos receta para adquirirlos, estamos consumiendo fármacos que pueden tener efectos adversos en nuestra salud. Especialmente si lo hacemos de forma indiscriminada o en dosis incorrectas.
Siempre es recomendable:
- Tomar la dósis mínima para nuestro peso.
- No extender el tratamiento más tiempo del necesario.
- Si estamos tomando antidepresivos o anticoagulantes, consultar al doctor qué tipo de analgésicos podemos consumir y cuáles no.
- Consumir los analgésicos después de comer.
- No consumir alcohol junto con los analgésicos, ya que puede ocasionar daños hepáticos.