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¿Qué sería de nuestras comidas sin ella? la sal, o cloruro de sodio, es quizás el condimento más antiguo de la historia de la humanidad. Si bien éste mineral es esencial para la vida, ya que lo necesitamos para regular la cantidad de agua en el cuerpo y e hidratar el interior de nuestras células, es común que una persona sobrepase ampliamente los niveles de sodio necesarios ya que los alimentos producidos por la industria alimenticia ya poseen grandes cantidades de sal al momento de ser elaborados.

Estas son algunas verdades y mitos que deberías conocer acerca de la sal y su consumo

 

MITO: Eliminar la sal de nuestra dieta evitará que suframos de hipertensión.

La realidad es que no todo el mundo responde de la misma manera al consumo de sodio, y pueden existir otras causas de presión arterial elevada. La hipertensión puede ser producto de otras patologías como las que  afectan los riñones, las arterias, el corazón o el sistema endocrino.

VERDAD: La mayoría de las personas consumen mucha más sal de la que necesitan.

Este exceso puede llegar a ser de hasta más del doble de las cantidades recomendadas para mantener una buena salud. La OMS recomienda reducir el consumo de sodio en los adultos a menos de 5 gramos  -menos de una cucharadita- al día.

MITO: Eliminar por completo el consumo de sal nos garantizará una buena salud.

El sodio es absolutamente necesario para el funcionamiento del organismo. Cumple un papel elemental en la salud de nuestros músculos y nervios, y para el mantenimiento del equilibrio hídrico del organismo.

VERDAD: La sal aumenta la sensación de hambre.

Este hecho es aprovechado por la industria alimenticia para generar mayor consumo de sus productos procesados. Algunos alimentos son elaborados con mas cantidad de sal que otros, entre ellos se encuentran los quesos, los productos enlatados, los congelados y los snacks.

MITO: Solo debo cuidar mi consumo de sal si tengo presión arterial alta.

Todos debemos controlar nuestro consumo de sodio, sin excepción. Reducir la cantidad de sal en nuestra dieta dismunuye nuestras posibilidades de desarrollar otro tipo de enfermedades, especialmente las renales y cardíacas.

VERDAD: El sodio está vinculado al aumento de peso.

Quizás vinculado al aumento de la sensación de hambre mencionado anteriormente o a la capacidad de la sal de mejorar el sabor de los alimentos, la verdad es que la sal nos lleva a comer más y por lo tanto es un factor a tener en cuenta en el aumento de peso. Se estima que con consumir un solo gramo extra por día de sal aumentaría el riesgo de obesidad en una persona adulta en un 26%.