Llega el verano y con él las piletas, la playa y los largos días al aire libre. Sea como sea que decidamos pasar los días más calurosos y cómo nos llevemos con el sol, debemos ser conscientes que los distintos tipos de piel tienen distintas necesidades y características, pero lo que todas tienen en común es la necesidad de protección ante los rayos del sol.
Así es, aún las pieles más oscuras necesitan protegerse debidamente. Si bien en una piel con mayor cantidad de melanina es menor la penetración de los rayos UV, siempre puede haber posibilidad de daños y quemaduras por los mismos.
Hay que tener en cuenta que la radiación ultravioleta es más intensa y perjudicial cerca del mediodía y que la altitud y la época del año juegan un papel importante en su intensidad.
Medidas preventivas
- Usá siempre protector solar, aún cuando esté nublado, ya que en estos casos, si bien la sensación de calor se atenúa, los rayos ultravioletas siguen actuando. Es preferible usar un factor de protección solar superior al 30 y siempre seguir las instrucciones de uso que se especifican en el envase.
- No te expongas al sol más de una o dos horas diarias, aún usando protecto solar. La exposición excesiva al sol puede producir envejecimiento de la piel, cataratas y cáncer de piel.
- Hidratate adecuadamente para evitar los golpes de calor. Evitá la exposición directa en los horarios de mayor incidencia de luz ultravioleta.
- Usá ropas claras, anteojos de sol y sombrero.
- Presta atención al indice UV. Es necesaria protección solar siempre que el índice UV prevea niveles de exposición de moderados a altos.
- No expongas a los mas chicos a los rayos del sol de manera prolongada. Los bebés menores de seis meses no deben tener contacto directo con el sol.
- Los mayores de esa edad pueden estar al sol sólo en horarios permitidos y con la protección necesaria.
Cuidarte del sol también es salud!