La vista puede considerarse uno de los sentidos más importantes para el ser humano, por eso saber reconocer los síntomas de las afecciones más comunes es importante para realizar una posterior consulta médica y poder comenzar un tratamiento adecuado y a tiempo.
Daltonismo
El daltonismo es la incapacidad de ver, o de distinguir los colores correctamente. La forma mas común de daltonismo es cuando no se puede distinguir entre verde y rojo, a veces azul. La retina tiene dos tipos de células fotosensibles, los bastoncillos y los conos. Los conos son los que se encargan de percibir el color, mientras que los bastoncillos son sensibles a los niveles de luz.
Es a través de estos conos, algunos rojos, algunos verdes, algunos azules que el cerebro recibe la información necesaria para determinar qué colores percibimos. El daltonismo se produce cuando algunos conos no existen en los ojos, o no funcionan correctamente. Si bien este padecimiento suele ser de toda la vida, cualquier cambio repentino en la forma en la que se perciben los colores debe ser consultado con un profesional de la salud, ya que puede ser síntoma de un problema de salud más grave.
Miopía
La Miopía es un trastorno común de la visión que tiene una carga genética importante, aunque se puede desarrollar por otras razones. Una persona que padece de miopía puede ver con claridad los objetos que tiene cerca, pero borrosos los que se encuentran a cierta distancia. Lo que provoca esta deficiencia en la visión es la propia forma del ojo, que hace que los rayos de luz que entran a través de ellos se refracten incorrectamente, delante de la retina en vez de sobre ella.
El diagnóstico de Miopía, cuyo síntoma principal es padecer de visión borrosa cuando se intenta enfocar en objetos lejanos, se puede realizar mediante un examen ocular básico, y el tratamiento incluye anteojos, lentes de contactos, o, en algunos casos, cirugía.
Hipermetropía
A diferencia de la miopía, una persona que padece de Hipermetropía puede ver con claridad los objetos lejanos, pero los objetos cercanos pueden resultar borrosos. Los síntomas incluyen: ver con dificultad los objetos cercanos, sentir la vista cansada, ardor en los ojos y/o dolor de cabeza. Al igual que la miopía, esta disfunción de la vista suele ser hereditaria, y su tratamiento también incluye la prescripción de anteojos, lentes de contactos, o cirugía.
Astigmatismo
El astigmatismo se da cuando la córnea o el lente dentro del ojo es irregular. Normalmente, la córnea y el cristalino tienen una superficie lisa que se curva de manera equitativa en todas las direcciones, pero un paciente con astigmatismo presentará una forma más ovalada de lo normal en sus ojos. En casos de astigmatismo tanto la visión de objetos cercanos como la de objetos lejanos se ve afectada. Así como con la miopía y la hipermetropía, existe un factor hereditario importante en las posibilidades de desarrollar astigmatismo. Sus síntomas incluyen: visión borrosa, dolor de cabeza, molestias en los ojos y cansancio visual.
Glaucoma
El glaucoma es una enfermedad del el nervio óptico del ojo, causada generalmente por acumulación de fluído en la parte delantera del mismo. Si bien todos estamos en riesgo de padecer glaucoma, este es mas común en personas mayores de 60 años, de ascendencia africana, personas que padecen de miopía, personas con presión intraocular elevada (hipertensos oculares) y diabéticos. Es una enfermedad que no suele presentar síntomas y llevar a una perdida de visión, que, sin tratamiento puede llevar a la ceguera. Por eso es importante realizar un chequeo regular junto con un oftalmólogo cada 3 o 4 años a partir de los 40 años.