Las emociones y el cuerpo
Las emociones dan sentido a nuestras vidas, nuestro cuerpo y nuestra mente están íntimamente conectados de maneras que hasta a nosotros mismos nos parecerían imposibles.
Las reacciones emocionales prolongadas e intensas pueden influir en el cuerpo de una manera muy real, presentándose como síntomas o hasta incluso enfermedades ya desarrolladas si no estamos atentos a las alertas.
El enojo
Los sentimientos de ira frecuentes pueden traer molestias menores, como dolores de cabeza, problemas digestivos y reacciones dermatológicas, o de extrema gravedad, como un ACV o un ataque cardíaco.
El estrés
Si el estrés es nuestro problema, nos podríamos estar enfrentando con la producción de altos niveles de cortisol en el cuerpo. El cortisol es una hormona que se libera en nuestro organismo cuando atravesamos situaciones difíciles; un nivel elevado de esta hormona lleva al cuerpo a un estado de alerta interna, que no permite el buen funcionamiento de muchos de los sistemas fundamentales para la supervivencia, como el inmunológico, el gastrointestinal, el cardiovascular, el cerebro, el sistema metabólico y el reproductor.
La depresión
La depresión es un trastorno del estado de ánimo que afecta considerablemente al sistema inmunológico. Un sistema inmunológico débil aumenta el riesgo de desarrollar infecciones y enfermedades en general. Estudios científicos han demostrado que las personas con depresión presentan cambios en la forma que funcionan varios sistemas del cuerpo, como ser: Signos de mayor inflamación, irregularidades cardíacas y circulatorias y cambios metabólicos que pueden afectar a su salud física.
La felicidad
Los sentimientos de felicidad, en cambio, están vinculados fuertemente a la buena salud. La Oxitocina, la hormona “del amor”, actúa sobre los sistemas del cerebro relacionados con el refuerzo positivo y el placer. Esta hormona nos ayuda a fortalecer nuestros vínculos afectivos y esto repercute directamente en nuestra salud física y psicológica. Una persona feliz tiene generalmente un sistema inmunológico fuerte, un corazón saludable y una vida más larga.