Las bacterias no son en sí malas, de hecho, en nuestro cuerpo existe una cantidad innumerable de de bacterias que cumplen funciones esenciales para la vida. Sin embargo, hay bacterias que son potencialmente muy peligrosas, estas son las bacterias patógenas. Las toxinas que segregan estas bacterias en el torrente sanguíneo pueden ser mortales, si no se las trata adecuadamente.
Streptococcus pneumoniae
También conocido como neumococo, esta bacteria forma parte de la flora bacteriana normal de la mucosa nasal y faríngea. Habita en en el tracto respiratorio superior y se transmite con facilidad entre la población a través de las gotitas de saliva. El Neumococo es capaz de causar en humanos diversas infecciones y procesos invasivos severos. Esta bacteria es la causante de un gran número de infecciones, como neumonía, sinusitis y peritonitis y de procesos invasivos como la meningitis o la sepsis.
El impacto de esta bacteria ha aumentado en los últimos tiempos, con un aumento real de su incidencia y la emergencia de de cepas resistentes a penicilina, que consistía en la principal vía de tratamiento.
Haemophilus influenzae
Representa un grupo de bacterias que puede causar diferentes tipos de infecciones, especialmente en los bebés y los niños. Esta bacteria causa infecciones del oído, del ojo y neumonía. Una cepa máas grave de esta bacteria, la Haemophilus influenzae tipo b, puede causar distintas enfermedades, desde una leve infección en la piel hasta problemas de salud más graves, como una infección de la sangre o una meningitis.
Esta bacteria se propaga a través de las mucosidades y/o de la saliva o cuando alguien tose o estornuda cerca de alguien que no ha recibido las vacunas necesarias para combatir esta infección.
Helicobacter pylori
Esta bacteria es muy común, se encuentra en las heces, la saliva y la placa dental y se transmite de persona a persona especialmente cuando existe un lavado de manos deficiente. El H. pylori afecta aproximadamente a dos tercios de la población mundial. La infección por helicobácter pylori (H. pylori) se produce cuando la bacteria H. pylori infecta el estómago.
Esta infección es la causa más común de gastritis y de úlcera gastroduodenal. Una infección por H. pylori aumenta el riesgo de desarrollar cáncer en el estómago en el futuro.
Staphylococcus aureus
El Staphylococcus aureus puede causar infecciones casi en cualquier parte del cuerpo. Los portadores pueden tener estafilococos en la piel, la nariz u otras áreas del cuerpo, pero no presentar síntomas.
Esta infección se transmite de persona a persona principalmente por el contacto con la piel. Si se tiene una herida o llaga abierta, se es mas vulnerable a contraer una infección por Staphylococcus, y si la misma se propaga a mayor profundidad que el nivel de la piel puede afectar la sangre, los huesos o las articulaciones. Una infección especialmente grave puede llegar a ser mortal.
Pseudomonas aeruginosa
Pseudomonas aeruginosa es un patógeno oportunista y bastante persistente en el medio ambiente. Se le considera la quinta causa más frecuente en las infecciones en general a nivel mundial. Las infecciones por Pseudomonas aeruginosa pueden infectar muchos sitios, y los cuadros suelen ser graves, afecta especialmente a pacientes internados, en especial los que tienen neutropenia o están debilitados o inmunocomprometidos. La infección por P. aeruginosa ocurre casi simultáneamente con la disminución de las defensas del individuo, traumatismos de la mucosa y supresión de la flora normal por el uso de antibióticos.