Mecanismo de defensa
Nuestro sistema inmune es nuestro mecanismo de defensa. Este sistema se encarga de atacar y eliminar todo lo que perciba como amenaza: virus, bacterias y toda sustancia que sea ajena a nuestro organismo.
El estrés, llevar una vida sedentaria, la depresión, una dieta rica en grasas saturadas, la edad y la contaminación ambiental son factores que nos pueden jugar en contra si lo que queremos es tener las defensas altas.
Un sistema inmune débil nos hace principalmente susceptibles a la infección. No es raro que una persona con el sistema inmune muy debilitado contraiga neumonía, meningitis, bronquitis o infecciones cutáneas. El riesgo de reaparición de las mismas también se elevan en estos casos.
Los síntomas de un sistema inmune debilitado
Podemos reconocer cuando este mecanismo no está funcionando óptimamente cuando los síntomas se reflejan claramente en nuestro cuerpo: Ojos secos, náuseas, diarrea, manchas rojas o blancas en la piel, heridas que no cicatrizan, cada del cabello, infecciones recurrentes y cansancio excesivo son indicadores de que debemos reforzar nuestras defensas naturales.
Mantener un estilo de vida saludable, realizar ejercicio con regularidad y cuidar la alimentación, son los mejores pasos que podemos tomar para mantener nuestro sistema inmune saludable y trabajando eficientemente para protegernos de los agentes externos.
Si tenés síntomas similares a los que se presentan ante un sistema inmune debilitado no olvides consultarlo con tu médico.