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El virus del COVID-19 ha frenado al mundo, y esta reducción en la circulación ha traído la reducción de la incidencia de otras enfermedades virales. Sin embargo estas no están erradicadas y no se deben relajar las medidas de prevención para evitar rebrotes. El Hantavirus, enfermedad viral causada por el virus Hanta, es una de estas enfermedades. En la Argentina, circulan dos especies de virus hanta y al menos 10 genotipos virales diferentes.

¿Qué es el Hantavirus?

La enfermedad por Hantavirus es producida por un virus perteneciente a la familia Bunyaviridae. El virus se propaga a la población a  través de roedores silvestres, que eliminan el virus a través de la orina, saliva y excreciones. Es de esta manera principal en la que el virus se transmite: por inhalación de aerosoles de partículas virales provenientes de las heces, orina y saliva de roedores infectados, aunque una mordedura, contacto con heces infectadas, o el contacto estrecho con una persona infectada durante los primeros días de síntomas puede provocar la enfermedad también.

Medidas de prevención

  • Evitar la presencia de roedores en tu vivienda y su contacto con alimentos y agua es fundamental.
  • En el hogar es recomendable limpiar pisos, mesas, cajones y alacenas con 1 parte de lavandina y 9 de agua frecuentemente y dejar actuar la mezcla de lavandina y agua durante 30 minutos antes de enjuagar.
  • Humedecer el piso antes de barrer para no levantar polvo e inhalar los aerosoles de las partículas virales.
  • Se recomienda eliminar cualquier recipiente, maderas, cartones, cajas, leña, etc, que pueda servir de refugio a los roedores.
  • Almacenar la leña a más de 30 metros de la vivienda.
  • No dejar la basura expuesta ya que puede atraer roedores, siempre mantener la basura en recipientes cerrados.
  • Si se procede a la limpieza de un espacio que estuvo cerrado, ventilar por lo menos media hora antes de entrar y cubrirse la boca y la nariz con un barbijo.
  • Sellá orificios y aberturas con mosquiteros y con mallas de acero, cemento o material resistente.
  • En caso de acampar, hacerlo lejos de la maleza y basurales. No se recomienda dormir directamente sobre el suelo ni consumir agua no potable.
  • No tocar roedores vivos y en caso de deber manipular uno muerto, rociar el roedor y sus alrededores con lavandina antes de hacerlo y esperar como mínimo 30 minutos. Luego, recogerlo usando guantes y enterrarlo a más de 30 centímetros de profundidad o quemarlo.

Sintomatología

Los primeros síntomas de la enfermedad pueden confundirse con los de un estado gripal común: fiebre de 38 grados o más, dolores musculares, escalofríos, cefalea, náuseas, vómitos, dolor abdominal y diarrea. 

Pero, más allá de este cuadro “gripal”, el Hantavirus puede afectar al sistema neurológico, a los riñones o tener una presentación hemorrágica. En sus formas más graves, la enfermedad se manifiesta a través de un síndrome cardiopulmonar, que puede desencadenar insuficiencia respiratoria grave y hasta shock cardiovascular.

Etapas de la enfermedad

Incubación: Durante el período de incubación, que puede llevar de una a seis semanas, no se presentan síntomas.

Primeros síntomas: Esta etapa dura entre 1 y 5 días. Los síntomas son similares a un estado gripal, pero sin congestión nasal.

Compromiso cardiopulmonar: Se presenta con tos intensa, dificultad para respirar y disminución de la presión arterial. En los casos más graves, este cuadro puede llevar a una insuficiencia respiratoria severa y, finalmente, a la muerte.

Tratamiento

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Hantavirus tiene una tasa de mortalidad del 38% y no hay un «tratamiento específico» para la misma, ni vacuna. Lo único que se puede hacer es aplicar medidas de sostén del paciente mientras el virus hace su evolución. Es por esto que la prevención es la mejor medida de combatir el Hantavirus.