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Cada estación tiene su propio encanto, verano es sinónimo de vacaciones, salidas al aire libre, playa y sol… El sol es vital para el cuerpo humano, sin él no podríamos sintetizar la vitamina D. Sin embargo no debemos ignorar los riesgos que conlleva la exposición al sol y debemos estar adecuadamente preparados para que éstos no nos hagan pasar un mal momento. 

¿Qué es un golpe de calor?

El golpe de calor es uno de los casos más graves de hipertermia. Se denominan de esta manera los casos en los que el cuerpo, por estar sobreexpuesto al sol, se sobrecalienta y alcanza temperaturas superiores a los 40ºC. El golpe de calor requiere tratamiento de urgencia ya que provoca una disfunción multiorgánica que puede evolucionar muy rápidamente y llegar a ser fatal. Entre los grupos de riesgo más comunes están las personas mayores y los niños.

 

¿Cuáles son los síntomas?

Los síntomas de un golpe de calor incluyen:

  • Fiebre de 40ºC o superior.
  • Sensación de mareo, confusión, y/o agitación. A veces acompañado de pérdida de la conciencia. 
  • Dolor de cabeza. 
  • En algunos casos se presentan convulsiones.
  • Sangrado de nariz.
  • Piel seca y caliente.
  • Sensación de náuseas y vómitos.
  • Palpitaciones cardíacas o taquicardia.
  • Sudoración excesiva al comienzo y luego ausencia de sudor.

¿De qué manera lo podemos evitar?

La mejor manera de evitar un golpe de calor es no exponiendose  al sol en las horas de mayor intensidad y evitanr hacer ejercicio físico durante dichas horas. Si no es posible evitar la exposición al sol o el ejercicio físico se debe beber abundante líquido antes y evitar consumir alcohol o cafeína. 

¿Qué debemos hacer en caso de estar sufiendo un golpe de calor?

El golpe de calor es una emergencia médica y debe ser tratada como tal. Si sospechamos que nosotros mismos o alguien en nuestro entorno está sufriendo un golpe de calor  se debe acudir a un médico cuanto antes. Mientras tanto se puede intentar bajar la temperatura de la persona con una esponja o con compresas frías, y rehidratarla haciéndole beber agua fría (no demasiado fría ya que puede provocar calambres estomacales).