Puede ser que estén tan incorporados a nuestra rutina diaria que ni siquiera nos demos cuenta que los hacemos: estos hábitos cotidianos son suficientemente comunes para pasar desapercibidos, pero realizarlos en exceso puede dañar significativamente a la salud. Nos centramos aquí en algunos para que los puedas tener en cuenta y pensarlo dos veces antes de seguir con tu día.
1. Saltearse el desayuno
El aporte energético que aporta el desayuno es esencial para que el organismo realice sus funciones de una manera óptima. Saltearse esta comida, ya sea porque no tenemos tiempo o porque ya estamos acostumbrados a hacerlo, puede resultar en cansancio y somnolencia durante el día y un debilitamiento en las funciones mentales.
2. Mantener una mala postura durante las horas de trabajo
Para los que trabajan frente a un monitor puede ser otro punto que ni siquiera se tenga en cuenta, pero la postura que mantenemos durante esas 8 horas de trabajo es un punto crucial.
Es importante tener sillas y escritorios del tamaño y ergonomía adecuados para evitar daños en el cuello y columna, las articulaciones de la mano y tendones.
No es poco común que muchas personas que no corrigen su postura al estar frente a la computadora terminen con rigidez de cuello y dolor de hombros y espalda al finalizar el día.
3. No protegerse del sol
Aunque no estemos tomando sol, la exposición a la luz solar del día a día puede tener sus consecuencias. Sin los cuidados adecuados, puede causar envejecimiento prematuro, quemaduras, y aumentar el riesgo de desarrollar cáncer de piel.
El melanoma es el tipo más grave de cáncer de piel, pero hasta un 80% de estos tumores podrían reducirse con fotoprotección adecuada.
4. Ingerir suplementos nutricionales sin indicación médica
El uso de suplementos de vitaminas y minerales pueden ser útiles para tratar los problemas de deficiencias vitamínicas que poseen algunas personas. Pero la ingesta sin supervición médica puede tener consecuencias negativas en la salud, interactuar con medicamentos que ya toma la persona, o causar reacciones peligrosas.
5. Hacer ejercicio en exceso
Hacer ejercicio en exceso puede perjudicar a la salud muscular, aumentando el riesgo de lesoines.
Es preferible realizar ejercicios moderados espaciados durante la semana. También es recomendable, antes de comenzar con cualquier actividad física, realizar un chequeo médico, un electrocardiograma y empezar de a poco.
6. Dormir poco
No dormir las horas necesarias tiene consecuencias que pueden no ser evidentes en seguida, pero que afectan profundamente nuestro estado de salud. Mientras dormimos nuestro cuerpo se regenera, sin este respiro no podrá reparar el daño celular.
Las consecuencias son el cansancio extremo durante el día, las dificultades para concentrarse, y la disminución de la eficiencia de los procesos que incluyen la quema de grasa corporal.
7. Limpiar los oídos con hisopos
Por más que parezca bueno y saludable, este hábito puede conducir al desarrollo de lesiones e infecciones en el canal auditivo. En realidad, al hacer esto estamos empujando la cera hacia adentro del canal, lo que puede causar obstrucciones y facilitar la acción de los gérmenes.